1987
Fundación
Nace Eventos KM en Santiago, el mismo año de la visita apostólica de Juan Pablo II a Chile. Primeras cabinas de interpretación y primeros equipos de audio propios. La traducción viajaba por bucle de inducción: un cable tendido bajo las sillas creaba un campo magnético, y el receptor sólo funcionaba dentro de ese perímetro. Montar un salón era, literalmente, dibujar en el suelo hasta dónde llegaba el idioma.