Y la traducción automática, ¿sirve?
Sirve, y bastante, si se sabe para qué. Las plataformas ya traen subtítulos
traducidos automáticamente, y nosotros mismos desarrollamos
Eventic, que traduce y locuta con IA en tiempo real.
Puede probarlo usted mismo ahora.
Dónde rinde: idiomas de baja afluencia. Si en un congreso de 300
personas hay cuatro coreanos, poner una cabina con dos intérpretes de coreano no se
justifica económicamente y la alternativa histórica era dejarlos sin nada. Con IA tienen
un canal razonable. También rinde para transcripción en vivo, para búsqueda posterior y
para que alguien que llegó tarde lea lo que se dijo.
Dónde todavía no: cuando lo que se dice tiene consecuencias. Una mesa
de negociación, un arbitraje, un panel con ironía, un orador que se interrumpe a sí mismo
o un acento cerrado siguen siendo terreno del intérprete profesional. La IA traduce
palabras muy bien; la intención, todavía no siempre.
Por eso Eventic es híbrido y no un reemplazo: el intérprete sigue
siendo el núcleo del servicio y la IA suma canales, transcripción y alcance. Es la misma
lógica con la que en 1987 pasamos del cable bajo las sillas al FM, y del FM al infrarrojo:
la tecnología cambia, el oficio se queda.